2010-11-06

A los trolls

No respetáis la libertad de nadie. Sois imbéciles egoístas y disfrutáis perdiendo el tiempo en perseguir a todo aquel que discrepe de vuestra ideología, pensamiento o doctrina, si es que realmente tenéis alguna.

Esto os lo digo porque dudo que os hayáis parado a mirar qué estáis haciendo. Pero bueno, a lo mío, seguiré con un poco de historia.

Empecé en Menéame a finales de 2007 y ya os toleraba. En el Ban Day, yo fui uno de los baneados. Mi nick no importa mucho. Desde entonces no he participado, pero ahora he vuelto, para ver que la cosa está peor que nunca.

En este último mes, me divertí algunos días trolleándoos, como algunos sabéis muy bien, pero al final me cansé. Me asqueé de vosotros. Sólo sabéis votar negativo e incordiar, como un niño pequeño con una pataleta constante porque todo el mundo no piensa como él. No valéis ni para discutir ni para comida de perros.

Me dais auténtica lástima, tanto si lo hacéis por el placer de incordiar como si os pagan. En algún momento perdisteis la dignidad y el tiempo, que seguís perdiendo a espuertas.

Sé que estas palabras no os servirán de mucho, seguramente las ignoraréis como ignoráis el hecho que estáis desperdiciando vuestro tiempo en algo tan destructivo como coartar a los meneantes, vilipendiar iniciativas contrarias a vuestros principios y, en general, a quedar de mamelucos para arriba.

Vuestro vacío esfuerzo es inútil y se perderá para siempre. Os recordarán en Menéame como la peste negra que nunca debería haber existido. Bonita manera de hacer historia.

Pero bueno, os voy a resumir mi opinión con una imagen, que vale más que mil palabras. Presentadle vuestros respetos al Señor Dedo y sus amigos. Fuck you a todos por igual:



He perdido diez minutos de mi vida, pero lo gusto que me he quedado. Va por vosotros, trolls.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada